Compara a homosexuales con pederastas e insulta acciones antidiscriminatorias. Activistas y organismos de derechos humanos lamentan términos ofensivos empleados por periodista Jaime Villaseca Cevallos.

Activistas y organismos de derechos humanos integrantes de la Mesa de Trabajo Por La No-Discriminación a Gays, Lesbianas, Bisexuales y Trans llaman la atención por el articulo publicado en el diario Correo de Piura el 18 de noviembre, donde se emplean términos ofensivos al cuestionar la legislación española que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción de niños y niñas por parejas homosexuales.

El periodista Jaime Villaseca Cevallos compara a España, país que recientemente aprobó una ley pro homosexual, con Sodoma y Gomorra. Llama a los homosexuales “codiciosos y pervertidos”, degrada a personajes públicos homosexuales, compara a los homosexuales con pederastas (“padres que han violado a sus hijas”) o “sacerdotes pederastas” y finaliza su artículo con un insulto frontal: “la homosexualidad es mariconada”.

“Respetar la libertad de expresión de ninguna manera significa permitir el agravio y el insulto, ni violar derechos humanos ¿qué pasaría si mañana un o una periodista escribe un articulo contra las personas afrodescendientes calificándolas de inferiores, egradantes o negativas?”, señaló Crissthian Manuel Olivera Fuentes, miembro de la Asamblea de Asociados y Asociadas del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL).

En este articulo se cuestionan las preferencias sexuales de Javier Diez Canseco, congresista de la República, por el hecho de apoyar la no-discriminación por orientación sexual. “No creemos que ser, parecer, convivir, juntarse, aliarse o trabajar con gays, lesbianas, bisexuales y trans sea un motivo de desvalorización de la condición humana y ciudadana”, aseveró Olivera.

“La políticas públicas, leyes y normas de un país democrático y laico como el que, en teoría, es el nuestro no deben estar regidas por particulares creencias religiosas. La moral es una construcción social y por lo tanto es redefinida constantemente, no puede ser usada para violar derechos humanos fundamentales. Los principios éticos bajo los cuales se sustenta el derecho en la actualidad son el respeto a la otra persona y el reconocimiento de su identidad. Es un error impedir la diversidad sexual y los distintos estilos de vida que puedan implicar, ya que son las mismas personas y no el Estado ni los demás las que deben decidir lo que es bueno o malo para sí, el Estado debe de garantizar que la elección libre que cada quien haga sobre su vida privada no implique restricción de derechos”, indicó Olivera

Fuente: Mhol