Alan CummingEl Festival Internacional de Cinema Gai i Lèsbic de Barcelona se inauguró oficialmente anoche en la Filmoteca con el estreno de Suffering man’s charity, una comedia negra dirigida y protagonizada por Alan Cumming.

El director y la actriz transexual Zadie de París, presidente del jurado, fueron homenajeados en la jornada de apertura. La muestra se desarrollará en las capitales de las provincias catalanas, así como en Terrassa y Castelldefels, hasta el 5 de noviembre.
El escocés Alan Cumming -X-men 2, Orgullo y prejuicio y todas las de Spy kids- interpreta en Suffering man’s charity a un desquiciado profesor de música obsesionado por un hombre más joven. “Me interesó el guión porque era muy raro. Pensé que si no lo llevaba yo a la pantalla, nadie lo haría. Es una locura de filme que retrata la obsesión de un hombre por otro”, explica Cumming, muy contento de estrenar la película en Barcelona. “Esta es una ciudad que me encanta. Me gusta venir a España porque es un país magnífico en cuanto a los derechos de los homosexuales”, declara el actor.

Su voz es la que da vida al homosexual anciano y seropositivo que va en silla de ruedas en los ácidos dibujos de Rick and Steve, the happiest gay couple in all the all world. “Es una serie genial. Me parece muy sano que los gays se burlen de ellos mismos en lugar de dejar que lo hagan los demás”, afirma “algo alucinado” tras enterarse de que un canal norteamericano de televisión ha comprado los derechos.

APLAUSO A ‘BROKEBACK MOUNTAIN’

Aunque considera que un festival gay es idóneo para estrenar su primer filme -antes había codirigido uno con Jennifer Jason Leigh- Cumming apunta que el cine de temática gay debe distribuirse con normalidad. “Brokeback mountain demostró que el cine de estas características puede movilizar a las masas. Desde entonces, la aparición de personajes gays ha ido a más”. Y añade: “Nunca he creído que la dificultad para llegar a las grandes salas tenga que ver con los prejuicios hacia los gays. Es cuestión de rentabilidad.”
Entre los directores con los que ha trabajado, recuerda en especial a Stanley Kubrick, con quien colaboró en Eyes wide shut. “Aunque era un papel muy pequeño estuvimos trabajando una semana. Me hizo replantear algunas cosas sobre mi trabajo. Al tener que repetir tanto las tomas, me dí cuenta de lo gandul que me había vuelto. No lo olvidaré”, afirma.

Está a punto de finalizar el rodaje en Londres de su último filme, Boogie Woovie, donde trabaja junto a Charlotte Ramplig y Christopher Lee. Después viajará a Nueva York para descansar. “Este ha sido un año de mucho trabajo. Quiero parar y ver si puedo sacar adelante un libro. Tendrá como protagonistas a los perros de una pareja de homosexuales que resuelven misterios. La idea salió de los dibujos de mi marido”, dice en referencia a Grant Shaffer, ilustrador con quien se casó hace casi un año.

Fuente: Elperiodico.com