Noticias de la escena gay lesbica en Peru y el mundo
El Gobierno español aprobó un proyecto de ley que legaliza los matrimonios entre personas del mismo sexo al otorgar los mismos derechos jurídicos que a los heterosexuales, entre los que se encuentran la adopción de infantes y el cobro de pensiones en caso de jubilación o fallecimiento de uno de los cónyuges.
El proyecto modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio y con excepción del Partido Popular (PP), cuenta con el apoyo de todas las fuerzas políticas representadas en la Cámara de Diputados. De aprobarse la propuesta, España se convertirá en el tercer país del mundo que permite esta regularización, luego de Bélgica y Holanda que constituyen la vanguardia en cuanto a la legalización de estas uniones.
El documento fue elaborado por el Ministerio de Justicia y fue remitido por el Gobierno para su informe al Consejo de Estado, mismo que avaló la constitucionalidad del texto, pero sugirió opciones distintas a la del matrimonio, como por ejemplo una regulación específica para legalizar las uniones entre parejas del mismo sexo.
Al respecto, Luis López Guerra, secretario de Estado de Justicia, declaró a diversos medios europeos que las razones del Consejo de Estado “no son convincentes para cambiar el rumbo del Gobierno”, y aseveró que el proyecto mantendrá las uniones dentro de la institución matrimonial, con la equiparación absoluta de derechos a los de los matrimonios heterosexuales.
Reacciones
A su vez, el PP señaló que la legalización de los matrimonios homosexuales demuestra que el Ejecutivo gobierna para minorías; su posición en este tema es abogar por uniones civiles, sin adopción.
Por su parte, el obispo José Gea Escolano, rechazó el documento aprobado por el Consejo de Ministros al asegurar que “es imposible que la Iglesia lo acepte porque supone destruir la base familiar”, por lo que pidió a los políticos cristianos de cualquier partido político “que sean coherentes con su fe y voten en contra”.
Gea Escolano explicó que “los homosexuales quieren que la Iglesia acepte esa realidad del matrimonio y consienta, pero es imposible pensar en ello, pues la doctrina de la Iglesia defiende que la sexualidad debe estar abierta a la vida y entre homosexuales no hay acto sexual abierto a la vida, por lo que es imposible que la Iglesia pueda aceptarlo”.
Mientras tanto, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales manofestó en un comunicado que esta medida es la “expresión de la legítima exigencia de igualdad que miles de gays y lesbianas han venido defendiendo en las últimas décadas”.
Los jueces, divididos
Las asociaciones de jueces de España han mostrado división respecto a la constitucionalidad del proyecto de ley. La mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura (APM) entiende que es contrario a la Constitución española, mientras que los progresistas Jueces para la Democracia aplaudieron la redacción del texto.
El portavoz de la APM, José Manuel Suárez Robledano, manifestó que el proyecto de ley, desde el punto de vista legal y constitucional, se opone a la Constitución, la cual, a su juicio, “establece únicamente el matrimonio entre hombre y mujer”.
Por el contrario, Edmundo Rodríguez Achutegui, de la asociación Jueces para la Democracia, aplaudió el proyecto gubernamental. Con respecto a las observaciones hechas por el Consejo de Estado, indicó: “Esta institución apunta únicamente que el matrimonio entre homosexuales debe regularse por otra ley diferente y llevar otra denominación. Es una opción absolutamente respetable pero que no tiene por qué admitirse”.
Jueces para la Democracia aplaudió “que se haya optado por reconocer una realidad social con el máximo rigor en cuanto al reconocimiento de derechos”. Además, cree que si se hubiera optado por una ley de parejas de hecho no hubiera traído consigo las mismas consecuencias jurídicas que tiene el matrimonio, por ejemplo, en materia de sucesiones, adopción, obligaciones económicas, alimentos, prestaciones de seguridad social o pensiones.
Desde que asumió el poder en abril pasado, el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, prometió profundos cambios sociales tras ocho años del gobierno conservador de José María Aznar. También en diciembre pasado los diputados españoles aprobaron la Ley Integral contra la Violencia de Género, la cual buscará aplicar medidas preventivas prácticas y mejorar la protección y asistencia a las víctimas de maltrato, principalmente mujeres y que en varias ocasiones tratan de justificar a sus agresores.
(EFE).- El Tribunal Supremo de Canadá decidió hoy que Ottawa puede legalizar las bodas de homosexuales en todo el país, al considerar que los matrimonios entre personas del mismo sexo son “compatibles” con la constitución del país.
El Tribunal Supremo, la máxima autoridad judicial del país, también señaló que la libertad de religión establecida en la constitución canadiense “protege a los funcionarios religiosos de ser forzados a celebrar matrimonios entre dos personas del mismo sexo si es contrario a sus creencias religiosas”.
La decisión del Tribunal Supremo permite al Gobierno presentar un proyecto de ley en el que se establecerá que el matrimonio “es la unión de dos personas” sin importar su sexo.
París- Ante los gritos de los bancos parlamentarios progresistas y, ya bien entrada la madrugada, Christian Vanneste, diputado de la UMP y profesor de Filosofía, se lanzó a un peculiar razonamiento que puede valerle consecuencias legales: «Un juicio de valor es universal si está fundado en el imperativo categórico de Kant, actúa siempre según una máxima que pueda ser erigida en principio universal. Manifiestamente la homosexualidad no lo permite, a menos que se persiga el suicidio de la humanidad».
El proyecto de ley, incluido dentro de un programa que permitirá la creación de una Alta Autoridad contra las Discriminaciones, crea un delito específico de homofobia y permite castigar las injurias homófobas al mismo nivel que las difamaciones racistas, sexistas o antisemitas. Es decir, que un juez podrá dictar una pena de prisión en caso de injuria grave. El ministro de Justicia, Dominique Perben, salió en defensa de su proyecto legal y afirmó que la homofobia es, como el antisemitismo y el racismo, «uno de los males mayores de la sociedad francesa».
El diputado Marc Le Fur, también de la UMP consideró que esta idea del Gobierno de su partido suponía «ceder a un grupo de presión poderoso e influyente». La Iglesia y los sindicatos de prensa se han opuesto duramente a esta ley porque, en su opinión, limitará la libertad de expresión. Las asociaciones de defensa de los derechos de los homosexuales aplaudieron la adopción de la norma y criticaron duramente las palabras de Vanneste, que calificaron de «incitación al odio». Además, solicitaron sanciones políticas de parte de la UMP contra su diputado.
Según la norma a la que la Asamblea nacional dio luz verde, un comentario homófobo podrá valerle a un francés hasta seis meses de prisión y 22.500 euros de multa. Para aquellos que superen la delgada raya de la injuria y cometiesen una «incitación al odio, así como a la violencia», esta nueva ley aprobada por la Asamblea prevé castigos de hasta un año de prisión y 45.000 euros de multa.
Unas 500 parejas de homosexuales se besaron hoy en las escaleras del Parlamento de Australia del Sur para pedir que se apruebe una ley que les otorgará los mismos derechos que a las parejas heterosexuales.
El beso multitudinario tenía como objetivo demostrar al público la calidad del amor que comparten estas parejas, cuyos representantes entregaron al Parlamento una petición con 24.000 firmas en apoyo de la ley. El parlamentario del Partido de los Verdes Kris Hanna, que participó en la manifestación, indicó que los legisladores conservadores intentan evitar que se apruebe la nueva legislación. La ley de las relaciones, como se conoce la legislación, obligará a revisar otras 70 leyes del estado de Australia del Sur para armonizarlas con el principio de igualdad entre parejas homosexuales y heterosexuales.
Por su parte la ex presidenta federal de la Asociación Médica Australiana Kerryn Phelps dijo que la aprobación de la ley es un asunto de derechos humanos fundamentales.
“Durante demasiado tiempo la gente se ha amparado en la Biblia y la religión organizada para hacer una injusticia continuada para mantener la desigualdad y mantener la falta de respeto en nuestras vidas, en nuestras relaciones y en nuestro amor”, dijo Phelps.
La unión civil de las parejas homosexuales sólo está permitida en en el estado de Tasmania, donde se aprobó, en enero de 2002, la ley que permite a las parejas del mismo sexo inscribir su compromiso en el Registro de Nacimientos, Muertes y Matrimonios de la isla-estado. EFE
El lema de la 13º Marcha del Orgullo Gay, Lésbico, Travesti, Transexual y Bisexual (GLTTB) realizada este el Sabado 20 de Noviembre en Buenos Aires (Argentina) fue ”Toda la sociedad por el derecho a la diversidad. Unión civil, para todo el país”. En la marcha, además de los colectivos y personas GLTTB participaron representantes de grupos que reclaman diversos cambios sociales ( conocidos como”piqueteros” , equivalentes a los que realizan marchas, diariamente por el centro de Lima) , la agrupación HIJOS y algunos partidos de izquierda.
A decir del diario “Clarin” de la capital de Argentina, el clima de la concentración fue de absoluto festejo y algo de desenfreno: además de banderas multicolor, abundaron los manifestantes semidesnudos o con atuendos tan mínimos como coloridos.
Todo empezó a las 3 de la tarde , en Plaza de Mayo, donde se levantó un palco rodeado de globos, banderas y consignas y siguió con la marcha hacia la Plaza de los Dos Congresos. Encabezada por carrozas, arrancó cerca de las 7 de la noche y terminó con una serie de espectáculos que incluyeron recitales y fuegos artificiales.
Apenas inicciado el evento, hubo algunos incidentes con un grupo de vecinos autodenominados “nacionales y católicos”. Eran unas 200 personas, que se instalaron frente a la Catedral Metropolitana -que estaba vallada y con protección policial, por las pintasd e que fue objeto el año pasado- para evitar que los manifestantes homosexuales llegaran hasta allí, y hubo gritos y algún empujón en el marco de una discusión por una bandera. “No tenemos nada contra ellos ni los venimos a agredir, pero no vamos a permitir que toquen a la Iglesia Católica”, comentó a la agencia DyN un representante del grupo. Entre el nutrido grupo de manifestantes se mezclaron homosexuales y travestis, algunos ataviados con indumentaria que le dejaba las nalgas al descubierto, mientras que otros usaban un sinnúmero de ´piercing´ en distintas partes de la cara.
Si bien los organizadores estimaron que hubo unas seis mil personas, la policía informó que solamente hubo mil.