Lima, ene. 07 (ANDINA).- Más de 600 homosexuales, entre travestis, lesbianas y gays, fueron intervenidos en las calles de diversas ciudades del país, en la mayoría de casos con violencia, durante el año 2006, según estimaciones del Movimiento Homosexual de Lima (Mhol).

Jorge Bracamonte, presidente de la organización, indicó que la cifra se basa en el seguimiento realizado a las informaciones aparecidas en los diarios del país y en el número de denuncias recibidas en las oficinas del Mhol y otras agrupaciones durante el año pasado. En diálogo con la agencia Andina, reveló que miembros de la comunidad gay fueron agredidos sin razón alguna, incluso hasta por los propios efectivos del Serenazgo de diversos distritos de Lima y otras provincias, así como por integrantes de la Policía Nacional del Perú.

“En Lima, sobre todo, y en Piura, Trujillo, Chiclayo y otras ciudades, las agresiones y actos de  violencia se dirigen mayormente hacia los travestis y transgéneros que ejercen la prostitución, pese a que el trabajo sexual en el Perú no está penalizado”, señaló Bracamonte.

Comentó que en la Plaza San Martín, en el centro de la capital, constantemente se efectuan redadas y detenciones contra homosexuales que culminan en la comisaría de Alfonso Ugarte, pero sin la intervención del fiscal de turno, pese a que éstos no cometen flagrante delito.

“Se ha detenido a gays y travestis bajo el pretexto de que pueden estar ejecutando alguna forma de violencia o prostitución. La población homosexual es objeto de violencia por parte de las fuerzas del orden público, cuando éstas deberían garantizar su seguridad”, remarcó.

Tras considerar que la agresión hacia los homosexuales constituye una forma recurrente de violencia que se ejerce en el Perú de manera sistemática, el titular del Mhol recalcó que aún no se ha establecido algún tipo de mecanismo eficaz para prevenir ese tipo de situaciones.

“Es todo un tema que hay que trabajar con los municipios y con la Policía Nacional para que se respete su manual de derechos humanos, el cual exige respeto y protección a un sector de la población que frecuentemente es violentada”, subrayó.

Asimismo, afirmó que, de las siete poblaciones que en el mundo se consideran en situación de mayor vulnerabilidad, el Perú no cuenta siquiera con iniciativas de ley aprobadas para proteger los derechos de las comunidades por su orientación sexual e identidad de género.

En ese sentido, Bracamonte manifestó que la creación de mecanismos para revertir esta situación en el Perú y en el mundo es responsabilidad de las autoridades, los partidos políticos y de toda democracia que pretenda ser inclusiva, al margen de su opción sexual.

“La ciudadanía es un derecho que debería ejercerse universalmente, sin diferenciación de raza, origen étnico o por la orientación de la persona. Es una responsabilidad que nos compete a todos, independientemente de nuestra orientación sexual”, aseguró.

Al interior del país, existen alrededor de 28 organizaciones de gays, lesbianas y transgéneros, puntualizó el presidente del Movimiento Homosexual de Lima (Mhol).

Fuente: Agencia Andina http://www.andina.com.pe/NoticiaDetalle.aspx?id=111049