Aunque se trata del 30 aniversario del Día delOrgullo Gay, fue en 2001 cuando Caracas acogió la tradición que reúne cada año a homosexuales, transexuales y bisexuales en unas 20 ciudades del planeta para festejar su condición y además recordar a la sociedad que existen y tienen derechos como el resto de los ciudadanos.

Así lo explicó Jesús Medina, impulsor de la actividad en Caracas e integrante de la Alianza Lambda de Venezuela, quien se mostró sorprendido por la masiva asistencia en esta oportunidad: “El año pasado vinieron 30 mil personas y por lo visto en este hay muchas más. Se trata de un evento de visibilidad, pues con nuestra presencia aquí gritamos que somos muchos y estamos en todas las áreas”.

Según Medina, el Gobierno Nacional ha velado por los derechos de los indígenas, los afrodescendientes, pero aún mantiene al margen al sector gay de la población. “Todas las marchas se han hecho bajo el mandato del presidente Hugo Chávez y agradecemos a la Alcaldía Mayor que nos apoyó con la seguridad, sonido y la tarima, pero aún no existe una ley que nos proteja ante la discriminación. Ser revolucionario y homofóbico es una contradicción”, expresó.

Además, Medina relató que el encuentro serviría de impulso para insistir en la aprobación de las uniones civiles entre personas del mismo sexo: “En países tan cercanos a nuestra cultura como España, Colombia, México y Brasil ya es un hecho, pero aquí habría que cambiar muchos chips. La discriminación se nota tanto si vas caminando en la calle, para conseguir un empleo o en la boca de muchos políticos”.

Lo sabrá él, médico de profesión, quien ha tenido que enfrentar numerosos señalamientos en su gremio por ser homosexual: “Queremos que los señalamientos terminen, por eso seguiremos luchando”.

Otras organizaciones como Amnistía Internacional, Unión Afirmativa, Movimiento Gay Revolucionario y Orgullo GLBT de Venezuela, apoyaron la actividad.

Manuel Finol, del comité ejecutivo de Amnistía Internacional, asistió a la manifestación junto a una veintena de voluntarios para solidarizarse con la causa: “No estamos ni a favor ni en contra, pero se trata de defender los derechos humanos de estas personas”.

Mientras, Juan Véliz, repartía preservativos cortesía del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales: “Trabajo en informática del IVSS y estoy muy agradecido como parte del movimiento gay porque la institución nos apoyó con estas donaciones. Hoy decimos no al sida, no a la discriminación y sí a nuestros enlaces civiles”.

Los vendedores ambulantes se aprovecharon de la congregación para vender franelas, pines, afiches y hasta cervezas. La policía y los Bomberos Metropolitanos custodiaron el acto.

Fuente: El Universal